ella mamaba y chupaba mi rabo y también lo masturbaba y estaba teniendo un orgasmo visual. Te gusta lo que ves? Sentía calambres y un calor que nunca e

sentido. Este mamón se a pajeado con mi tanga! Pues no sé Quizá podríamos ir a cenar a algún sitio y después tomar una copa en algún sitio que tú conozcas Pues por mí estupendo, pero sólo hay un pequeño problema Cuál? No lo puedo negar: soy muy puta, lo reconozco, y lo cierto es que no me arrepiento en absoluto. Mi culo iba a ser suyo y deseaba como una lady Domina cualquiera, follar con un strap-on mi culo. Te gusta cómo te enculo, maricón? Yo le lamía y libaba su sexo y ella no paraba de insultarme añadiendo a sus consabidos insultos las palabras maldito o jodido. Así nos quedamos en el sofá, besándonos y acariciándonos, mientras él me susurraba que le había vuelto loco de placer. Pude ver sus ojos fijos en mi cuerpo cuando salí para enseñárselo, así que no dudó en pagarlo y, con él puesto, nos dirigimos a un restaurante para cenar, yendo después a algunos locales de moda para tomarnos una copa hasta que casi de madrugada. Me desnudé primero y me puse el rojo, era muy tentador y realmente me quedaba bien, me resaltaba el culo y se me marcaba el rabo, este tenía unas cintas mínimas que parecía que fuera a romperse. Allí volvimos a abrazarnos y a besarnos, follando de nuevo como desesperados hasta que nos quedamos dormidos. Le dije que no podía aceptar, que una cosa era algo normal y otra muy distinta que se gastase un dineral, volviendo putas a repetirme que eligiese lo que quisiera, que el dinero no era problema. Te gusta cómo te jodo, maricón? Entre mis piernas para quién sepa apreciarme y disfrutarme. Yo no podía articular nada ya que, la soy muy puta, me estaba matando de placer anal y proseguía jadeando y gimiendo. Podría contaros mil y una historias de mi vida, de mis encuentros, pero creo que no terminaría nunca y podríamos estar hasta el día del Juicio Final. Esta jodida lefa, esta jodida lefa repetía una y otra vez. Sentir su polla dentro de mí barrenándome salvajemente me volvía loca de placer, haciéndome moverme como una desesperada mientras sus manos de vez en cuando azotaban mis nalgas y me decía que le encantaba lo zorra que era, que le encantaban mis marcas del bikini. Desea que yo le de mi aprobación y vea como le quedan? Buenas, quiero unos tangas de hombre, que este fin de semana voy a tener sexo con una follamiga muy golfa y quisiera unos que fueran procaces, lascivos y muy obscenos expresé. Me retiré finalmente a probarme el último que era el blanco y me estaba dando en la nariz que este me iba a quedar perfecto, era morboso y se iba a poner cachonda esta puta fulana de Sharon. Al llegar allí había mucho bullicio, pese a que era un día entre semana, allí había cuatro pisos. Llegamos al hotel y en el ascensor hasta la planta en cuestión volvimos a besarnos. El me acariciaba y dejó que yo misma me la fuera metiendo, estaba grande esa mierdota ay profe, que grandote estas mi amor el se rió, te gusta mi amor? Sin pensarlo dos veces me volví a la habitación, me desnude y me puse ese tanga lleno de semen de mi sobrino. A estado meando por toda la puta escalera. Tuve que acatar y someterme a sus órdenes y tragarme mi masculino orgullo y comerme aquel carnal nabo que era muy parecido al mío en grosor y longitud.

Con su transexual rabo muy duro y me estaba matando de gusto y deleite anal al joderme. Me fui quedando adormilada entre sus brazos. Hasta darse cuenta de que ya estaba bien ensalivado mi ojete y me podría fornicar con toda la satisfacción anal posible. Yo estaba de rodillas mientras se la comía y al tiempo me pajeaba. La sexy transexual Sharon posó su pie derecho sobre la cama para joderme mejor y ambos gemíamos y berreábamos como dos seres depravados. Ya habrá ocasión, hasta que me dijo si me apetecía que nos duchásemos juntos. Sharon estaba arrodillada frente. No va a ser la última vez que venga. Pues me estaba barrenando casa de putas telde el ojete con ganas.

Algo que les aporte un aliciente a sus aburridas vidas. Es imposible de que estuviera euros aquí pues hice la colada antes de ayer cogí el tanga para mirarlo y lo note algo húmedo y caliente. Pues tenía la sensación que mi rabo se reblandecía y me lo cogí yo y se me volvió a endurecer. Sharon paró un segundo, amor, sin dejar de besarnos, hasta que noté como mi culo se relajaba para dejarla entrar entera. Cariño, consciente plenamente de que me están mirando. Menos mal que no salí al final a la calle. Me los podría mirar por referencia. Qué bueno estás, yo permanecía abierto de patas, cielo.